Llueve, llueve sobre la tarde
gris, melancolía de mis sueños
de los ayeres, pensamientos
vividos de momentos robados
de amigos de seres queridos.
Con ellos fui niño
con ellos adolescente
y siendo amigos; distante,
por caminos diferentes fuimos,
tomamos, amamos, desde los
quince nos enamoramos.
Sueños del ayer...
hoy aún continúa en la luz
de un amanecer.
¡Como cambian los tiempos!
Donde todo sucede,
el devenir del viento
del aire sobre tu cara,
recuerdos de sonrisas,
las carreras, por las alamedas
radiante, pero sin prisas.
¡Eterna juventud!
la nuestra ya pasó,
casi sin enterarnos, vidas separadas,
con nuestra alma nos emancipamos.
Y vinieron los hijos...
el trabajo, las obligaciones,
la distancia se alargaba
el tiempo inventado para
nosotros se acortaba.
Cambios de rumbo
viajes y conocimiento
hogar, dulce hogar,
de alguna forma esclavizar,
es así nuestro invento
apoyado en la familia
esencia del núcleo
donde haces la vida,
y es así nuestra salida
generaciones que se suceden.
¡Como cambian los tiempos!
Nuestros hijos viven en otra era,
otro conocimiento,
maduros somos, para ellos
carrozas;
entre móviles se pierden, incluso
hasta la cabeza,
nuevas enfermedades,
que se crean con tanta tecnología
que engancha como una droga,
y ellos a lo suyo, no porfían...
depende de ella.
A veces nos olvidamos del mundo
real,
de como crece una flor,
de un abrazo, de un beso,
de las olas del mar, del color,
del horizonte plano, abierto,
del nacimiento del día, amor,
demasiada tecnología.
No olvides la base de tu sustancia,
vienes de las estrellas,
que te engendraron sobre el mar
no te apartes de ellas,
y vive en consonancia y armonía
entre lo que te gusta...
pero sin olvidar la luz del día,
el ladrar de un perro, el canto de los
pájaros,
la quietud de una tarde, y sobre ella
un beso que detenga el tiempo
sin prisas no hay lamentos.
Piensa que el mundo es tuyo
respeta ama y camina
verás la luna al atardecer
al volver la esquina.
Eres juventud madurez y vejez,
cuídate de llegar,
porque te quedará la memoria
que te hará recordar...
ese grano de tu historia,
y cuando duermes soñar.
Pedro Galera. 2-11-2012
Derechos reservados
gris, melancolía de mis sueños
de los ayeres, pensamientos
vividos de momentos robados
de amigos de seres queridos.
Con ellos fui niño
con ellos adolescente
y siendo amigos; distante,
por caminos diferentes fuimos,
tomamos, amamos, desde los
quince nos enamoramos.
Sueños del ayer...
hoy aún continúa en la luz
de un amanecer.
¡Como cambian los tiempos!
Donde todo sucede,
el devenir del viento
del aire sobre tu cara,
recuerdos de sonrisas,
las carreras, por las alamedas
radiante, pero sin prisas.
¡Eterna juventud!
la nuestra ya pasó,
casi sin enterarnos, vidas separadas,
con nuestra alma nos emancipamos.
Y vinieron los hijos...
el trabajo, las obligaciones,
la distancia se alargaba
el tiempo inventado para
nosotros se acortaba.
Cambios de rumbo
viajes y conocimiento
hogar, dulce hogar,
de alguna forma esclavizar,
es así nuestro invento
apoyado en la familia
esencia del núcleo
donde haces la vida,
y es así nuestra salida
generaciones que se suceden.
¡Como cambian los tiempos!
Nuestros hijos viven en otra era,
otro conocimiento,
maduros somos, para ellos
carrozas;
entre móviles se pierden, incluso
hasta la cabeza,
nuevas enfermedades,
que se crean con tanta tecnología
que engancha como una droga,
y ellos a lo suyo, no porfían...
depende de ella.
A veces nos olvidamos del mundo
real,
de como crece una flor,
de un abrazo, de un beso,
de las olas del mar, del color,
del horizonte plano, abierto,
del nacimiento del día, amor,
demasiada tecnología.
No olvides la base de tu sustancia,
vienes de las estrellas,
que te engendraron sobre el mar
no te apartes de ellas,
y vive en consonancia y armonía
entre lo que te gusta...
pero sin olvidar la luz del día,
el ladrar de un perro, el canto de los
pájaros,
la quietud de una tarde, y sobre ella
un beso que detenga el tiempo
sin prisas no hay lamentos.
Piensa que el mundo es tuyo
respeta ama y camina
verás la luna al atardecer
al volver la esquina.
Eres juventud madurez y vejez,
cuídate de llegar,
porque te quedará la memoria
que te hará recordar...
ese grano de tu historia,
y cuando duermes soñar.
Pedro Galera. 2-11-2012
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