Largo es el camino
que ha de tomar el corazón
en busca de su destino,
afán por descubrir la pasión.
Enorme punto en el universo
y pequeño a la vez,
distancias que se acortan
o se acortan entre lo efímero,
etéreo que sólo la memoria retiene
sobre un día... momento de la vida,
que pasa por nosotros
desollando las heridas.
Somos dueños y no lo somos,
no podemos dar el tiempo
ni decidir que pasará...
sólo sabemos de las estaciones
y del duro invierno, o de esas tardes
pacientes donde tu corazón era mío.
No podemos ser dueños de lo ajeno
sólo esperar al menos,
de lo que nos es dado, de aquello
que sin esperar sientes regalado.
Imaginad el primer beso
en un rincón del aire...
como algo extrañado,
de farolas apagadas
de labios equivocados.
Vivo pues que todo es un sueño
que todo pasa,
e inventamos lo eterno
y sin embargo siempre son los
brazos de otros, los que te abrigan,
y nos hace ver que amamos,
nuestra propia sustancia se combina
para sobrevivir en momentos...
y todo lo ganado, lo que creíste soñado
amado y tenido, se pierde como gotas
de lluvia sobre el mar.
¿Dijiste que querías que amabas?..
todo cambia en una sola madrugada,
el corazón se hiela... ¡no!; no se hiela,
sólo que hay otros horizontes
que se abren y se cierran para ti,
continuos cambios hay entre cruces
de caminos, pegados a nuestra sombra,
luces que se disipan en la noche.
Pensamos tenerlo todo
y a veces las manos vacías,
de un mundo que creíamos que existía,
fantasía, alegría, de amar de sentir,
sin darnos cuenta que en un segundo
todo podría cambiar,
porque también hay ladrones
que consiguen para sí los corazones,
tú creíste amar....
y perdiste en el momento
que comenzaste a soñar.
Pero no te apures,
pues las vidas se cruzan sobre el destino,
y quién sabe, sí sobre los fracasos
se construye un amor inigualable,
que te da la firmeza de sentir en el olvido
todo aquello que habías vivido.
El corazón nunca se rinde
siempre late y siente la cercanía de un cuerpo,
de unos labios que te rozan...
de unos brazos que te abrazan,
de un amor que no te niegan.
Sólo sabemos de estaciones
¡y tú la primavera!..
Pedro Galera.23-10-2012
Derechos reservados
que ha de tomar el corazón
en busca de su destino,
afán por descubrir la pasión.
Enorme punto en el universo
y pequeño a la vez,
distancias que se acortan
o se acortan entre lo efímero,
etéreo que sólo la memoria retiene
sobre un día... momento de la vida,
que pasa por nosotros
desollando las heridas.
Somos dueños y no lo somos,
no podemos dar el tiempo
ni decidir que pasará...
sólo sabemos de las estaciones
y del duro invierno, o de esas tardes
pacientes donde tu corazón era mío.
No podemos ser dueños de lo ajeno
sólo esperar al menos,
de lo que nos es dado, de aquello
que sin esperar sientes regalado.
Imaginad el primer beso
en un rincón del aire...
como algo extrañado,
de farolas apagadas
de labios equivocados.
Vivo pues que todo es un sueño
que todo pasa,
e inventamos lo eterno
y sin embargo siempre son los
brazos de otros, los que te abrigan,
y nos hace ver que amamos,
nuestra propia sustancia se combina
para sobrevivir en momentos...
y todo lo ganado, lo que creíste soñado
amado y tenido, se pierde como gotas
de lluvia sobre el mar.
¿Dijiste que querías que amabas?..
todo cambia en una sola madrugada,
el corazón se hiela... ¡no!; no se hiela,
sólo que hay otros horizontes
que se abren y se cierran para ti,
continuos cambios hay entre cruces
de caminos, pegados a nuestra sombra,
luces que se disipan en la noche.
Pensamos tenerlo todo
y a veces las manos vacías,
de un mundo que creíamos que existía,
fantasía, alegría, de amar de sentir,
sin darnos cuenta que en un segundo
todo podría cambiar,
porque también hay ladrones
que consiguen para sí los corazones,
tú creíste amar....
y perdiste en el momento
que comenzaste a soñar.
Pero no te apures,
pues las vidas se cruzan sobre el destino,
y quién sabe, sí sobre los fracasos
se construye un amor inigualable,
que te da la firmeza de sentir en el olvido
todo aquello que habías vivido.
El corazón nunca se rinde
siempre late y siente la cercanía de un cuerpo,
de unos labios que te rozan...
de unos brazos que te abrazan,
de un amor que no te niegan.
Sólo sabemos de estaciones
¡y tú la primavera!..
Pedro Galera.23-10-2012
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