Era sólo piedra. Vacío.
No quedaba nada. Interior.
Negrura sobre la luz,
que no dejaba ver el amor.
No hubo...el corazón.
Duro crueldad como adoquín,
Sé fue como hoja al viento
decidió coger el vuelo.
Y a través del aire cruzó el mar,
llevada por la angustia de
un sentimiento errado.
Amaba sobre las olas
lo equivocado.
Fuerte invencible donde
acabar una vida,
perdiendo otra eternamente
sin salida...
morirá sola así misma.
Como mueren las aves.
Sin que nadie sepa nada
sin poder alzar la mano,
al amigo o al hermano más
cercano.
Ya es sólo muerte.
Apenas late, es el silencio
ya sin voz se va perdiendo.
Lentamente las olas la mecen,
la llevan hacia el sueño
profundo...el mar se alimenta
de ella.
Cabeza que no acompañaba
al corazón....se dejó llevar
por el instinto. Hoy ya perdida...
en su profundidad no hay cura
para tanta herida.
Y todo acabó no como acaban
los cuentos; sí como se pierde
el amor.
Pedro Galera.7-11-2013
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