El odio, la venganza,
las malas artes en suma
para llegar a un fin
sin corazón.
Hacen de estas personas
de la más bajeza
de las miserias
que en el hombre habitan.
El hombre se mide por sus actos,
no sólo por sus palabras.
Su sinceridad y por ese grado
de filantropía hacia las
personas que le rodean.
Ni a mi mayor enemigo
le desearía algo malo,
en todo caso alejarse del mal
intentando siempre mejorar
tu vida, reconocer errores,
para crecer en ellos.
Amar y sentir;
sin engaños sin herir...
no me importa si por buscar
la verdad algo perdí.
Prefiero ser honrado y honesto,
que pasar por ignorante
y encima tener desprecio.
Para todo hay limites,
puedo aceptar cosas de la vida
en un grado de normalidad.
Donde el perdón, la tolerancia,
la comprensión son armas
que ayudan a fortalecer cualquier
relación de amistad o de amor
en su caso.
Sin duda todos erramos
lo justo es reconocerlo,
pero tenemos que mirar luego
a nuestro corazón..
y actuar en consecuencia.
Utilizando siempre la proximidad
y aquello que nos une,
más que lo que nos separa.
Cuando se abre el corazón
de verdad hay un sentimiento puro,
así todo llega a buen puerto
desde la sinceridad y el respeto
hacia los demás.
Si por un momento se pierde
el respeto se pierde todo.
por eso no podemos ser roca.
Hay cabezas que necesitan corazones,
y hay corazones que necesitan
algunas neuronas de la materia gris.
sólo alejándose de lo realmente
negativo para nuestras vidas,
podremos tener un equilibrio
en cuanto a convivencia
con los demás seres.
Pedro Galera.11-5-2013
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