No tengo más remedio
que llamar a tus ojos amor,
pues entre ellos me pierdo
como si fuera una flor.
De tus ojos me quedo con todo,
con la luz que desprendes
con el saber interior,
pues tus ojos no hablan
pero dicen amor.
Y ya no sólo la luz también
su color.
que yo llamo como el mar
o como el cielo,
y los acurruco entre mis versos
ojos que yo quiero.
Ojos que me dan la esperanza
de sentir tu vida,
Y hacia mi se inclina la balanza
de la mirada que sobre mi se clava.
Y ya ves como mis versos caminan hoy,
entre el mar y el cielo...
y aunque tus ojos lo dicen todo
no me olvido de tu pelo...
que el roce de mi manos elevan
la sensación de sentir la caricia
que acerca a tu corazón.
Pero tus ojos,
los que me infunden la alegría
le belleza, la tristeza melancolía.
Y para perderse en ellos
los surcos de tus labios,
y en cada sentir
a cada tramo tu cuerpo sobre mí.
Deslizarme lentamente
desde tus ojos a tus pies
y amarte eternamente
desde el alba al anochecer.
No medir el tiempo
cuando se quiere querer,
y soñar siempre contigo
sin alardes ni descuidos
sólo amando de verdad,
El cielo, el mar y tus ojos
y yo para verlo pasar.
Pedro Galera. 23-2-2013
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