LENTAMENTE..

Casi sin decir nada
tu corazón entro en mí
cómo una espada...
fue lento,
entre idas y venidas
sentí tu aliento.

Y sin ser nada
ni porqué..
mi piel se erizaba,
así día tras día
mi mente pensaba
y sobre un sueño
vida me quitaba.

Y todo era real
entre tenerte y no tenerte
cómo una luz..
cambió mi suerte,
y pude sentir
el sabor de tus labios
tu esencia misma,
esa parte extraña 
de mi cuerpo
que te anhela...
cómo una flor
esas gotas de rocío
en primavera,
sintiendo el abrigo
de estar a tu vera.

Y a partir de ahí..
fue cómo un amanecer
de un claro día
tu ya mi querer
fuiste mía..
en una entrega absoluta
sin barreras ni abrigo
que tu piel cubriera.

Y así entrar en la calma
de quien te ama
y quien te amó....


Pedro Galera. 21-1-2013
Derechos reservados.

Comentarios