Como se va la vida comienza la luz
sin despedidas,
y se abren al mundo horizontes
nuevos de caminos hechos,
trazados por hombres y mujeres.
Sus huellas dejaron todo, son enlaces
de tiempos de seres,
que de lo aprendido impartieron,
siempre tenemos la referencia del pasado
de lo hecho por otros, en las artes,
en la ciencia, de talentos de genios,
de grandes profesionales de amantes
eternos. Pero nada se hace sin ese artesano,
sin ese albañil, sin esas manos sin gloria
que confluyen en la vida,
trasladando conocimientos y sabiduría.
parte de uno somos todos
porque todos somos uno,
aunque la gloria corresponde a quien
proyecta, imagina,
sin el apoyo de la base nada domina.
A veces no se conoce el trabajo silencioso
del artesano,
del trabajador que ama, que sabe internamente
más de lo que en suma expone,
corrigiendo errores de gentes que sobre el papel
son superiores, por cuanto estudio y conocimiento.
Pero esto no anula nunca la sabiduría de algunos
profesionales ni su talento demostrado,
pues vemos catedrales en suma con un sólo nombre.
Pensad que un sólo arquitecto genial, como queráis,
sin canteros ni albañiles, carpinteros, ebanistas,
tallistas, escultores, doradores, pintores, vidrieros,
especialistas necesarios para terminar una obra
a veces de siglos y de generaciones de artistas
que sobrepasa a la propia vida de quien proyecta.
Por tanto un sólo nombre me sabe a poco,
aunque se quede con la gloria de lo que otros
hicieron en el silencio de los tiempos duros,
anónimos y penosos trabajos.
Nada somos sin la sociedad en su conjunto
nada somos sin el tesón del trabajo diario
de las gentes que en silencio obran y aman,
sólo en determinadas artes la gloria individual
se justifica, y aún así también la sociedad cuenta,
hay ejemplos de esto.
En las obras faraónicas son muchos los que dieron
sus vidas, es justo recordarles.
que sobre generaciones de padres a hijos
hicieron grandes cosas para naciones.
Hoy el arte evoluciona, la tecnología hace fácil
el trabajo, pero el concepto es el mismo para
el que está debajo.
Explotación inicua del hombre sobre el hombre,
todo se pierde sobre egoísmos impuros
en la falta de enseñanza de compartir sabiduría
y de reconocer el trabajo y la tenacidad
de unos hombres, que amaron y lucharon
por alimentar a sus familias, y enriquecer de paso
a los de siempre, por todo esto y por mucho más,
siempre estaré al lado del del artesano, de todas las
profesiones que hacen cada día una vida mejor.
Pedro Galera.7-2-2012
Derechos reservados
sin despedidas,
y se abren al mundo horizontes
nuevos de caminos hechos,
trazados por hombres y mujeres.
Sus huellas dejaron todo, son enlaces
de tiempos de seres,
que de lo aprendido impartieron,
siempre tenemos la referencia del pasado
de lo hecho por otros, en las artes,
en la ciencia, de talentos de genios,
de grandes profesionales de amantes
eternos. Pero nada se hace sin ese artesano,
sin ese albañil, sin esas manos sin gloria
que confluyen en la vida,
trasladando conocimientos y sabiduría.
parte de uno somos todos
porque todos somos uno,
aunque la gloria corresponde a quien
proyecta, imagina,
sin el apoyo de la base nada domina.
A veces no se conoce el trabajo silencioso
del artesano,
del trabajador que ama, que sabe internamente
más de lo que en suma expone,
corrigiendo errores de gentes que sobre el papel
son superiores, por cuanto estudio y conocimiento.
Pero esto no anula nunca la sabiduría de algunos
profesionales ni su talento demostrado,
pues vemos catedrales en suma con un sólo nombre.
Pensad que un sólo arquitecto genial, como queráis,
sin canteros ni albañiles, carpinteros, ebanistas,
tallistas, escultores, doradores, pintores, vidrieros,
especialistas necesarios para terminar una obra
a veces de siglos y de generaciones de artistas
que sobrepasa a la propia vida de quien proyecta.
Por tanto un sólo nombre me sabe a poco,
aunque se quede con la gloria de lo que otros
hicieron en el silencio de los tiempos duros,
anónimos y penosos trabajos.
Nada somos sin la sociedad en su conjunto
nada somos sin el tesón del trabajo diario
de las gentes que en silencio obran y aman,
sólo en determinadas artes la gloria individual
se justifica, y aún así también la sociedad cuenta,
hay ejemplos de esto.
En las obras faraónicas son muchos los que dieron
sus vidas, es justo recordarles.
que sobre generaciones de padres a hijos
hicieron grandes cosas para naciones.
Hoy el arte evoluciona, la tecnología hace fácil
el trabajo, pero el concepto es el mismo para
el que está debajo.
Explotación inicua del hombre sobre el hombre,
todo se pierde sobre egoísmos impuros
en la falta de enseñanza de compartir sabiduría
y de reconocer el trabajo y la tenacidad
de unos hombres, que amaron y lucharon
por alimentar a sus familias, y enriquecer de paso
a los de siempre, por todo esto y por mucho más,
siempre estaré al lado del del artesano, de todas las
profesiones que hacen cada día una vida mejor.
Pedro Galera.7-2-2012
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