DE CORAZÓN, PARA EL CORAZÓN.

De corazón, para el corazón,
por el corazón
sueños y utopías
engañar a la razón
sentir que vuelas
con los pies en el suelo
no renuncio a la pasión.

Dejadme sobre el aire
con mi condición
dejad que sueñe
aunque sea mentira,
¿que es la realidad?..
si mueres cada día,
dejad que ame y que
sienta la parte mía.

Gente que cree que sabe,
cuando sólo es su verdad
si nada es eterno
si somos polvo, sin el infierno,
nada hay detrás de la muerte
sólo la placidez de la calma
como la piedra inerte.

Nada sé de la vida..
sólo la luz que amanece
me indica un día,
más a veces rodeado
de gente y en soledad,
la soledad es la ausencia
aunque vea tu presencia,
la soledad de sentir,
callada, sin moverse,
sin buscar la suerte 
de las cosas de la vida.

Esperas en el mundo
mientras los días pasan,
sobre la realidad inventada
prisas, horarios, misas,
caminos a diario...
inmersos en un circulo
de locura sin sentido,
de perder el norte
de olvidar lo vivido,
de no saber amar, a lo cercano,
a lo que tienes día a día
y se te escapa de las manos,
sueños que van por horizontes 
lejanos.

Apoyamos nuestra vida
sobre la punta de un alfiler
continuos errores y batacazos,
cosas de la ingravidez,
se te olvidan las palabras
lo que significa el placer,
vida que traspasa y esclaviza
las emociones,
gentes que lloran y aman
y abren corazones.

Al final sólo el sentido de amar
da la vida,
la luz que nace sobre nosotros,
y tú; en la memoria de un corazón
atrapado por su historia,
déjate llevar, dejadme llevar,
y sobre el aire tu sangre , mi sangre,
los corazones amar,
no hagas caso de las medidas
toma las tuyas,
para alargar el camino,
para seguir sin olvidar
lo que has amado.



Pedro Galera. 26-10-2012
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