LA RESERVA DEL CORAZÓN

Casi nada necesito
para amarte
si bien la tristeza me embarga
al no poder tocarte,
las distancias, las lejanías,
sólo en la memoria 
del tiempo te hago mía.

 Y este otoño..
de hojas secas húmedas
de caminos tapizados
me lleva a sentir el aire
de tiempos pasados,
melancolía tal vez sin ti a mi lado.
Y sin tenerte amarte
y en soledad soñarte...
absorbiendo todo; el aire, la lluvia,
conmigo llevarte...
y ya sin ti, estar en mí,
es como inventarte.

Necesidad de amar
un cuerpo que camina
sobre un sólo corazón,
que el otro domina.

Y es así que a veces
sobre la ignorancia se ama
se busca ese refugio
que tu corazón anhela
lo desea uno todo...

¡Tú corazón con la primavera!

Todo va y vuelve,
como bumeran...
y en ese tiempo el amor se detiene,
como coger una fruta de un árbol
antes de perecer,
pues todo pasa; y si no lo tomas
lo puedes perder,
pero aún así el corazón siempre
tiene la grandeza de amar,
de saber y almancenar todo aquello
que hay en tu interior, 
y que te hizo soñar.

El corazón es una reserva
de la que tiramos
cuando todo se va...
y renace como de un árbol
por el rayo destruido,
esa pequeña rama
que vuelve a alcanzar la luz.

¡Esa que asoma por tu ventana!


Pedro Galera.27-9-2012
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