Jamás me sentí dueño de nada
aún amándolo todo...
corazón de la vida extrañada
en la ternura y modo.
Dos partes para todo
bondad y maldad
una sola parte he tenido
en esa, mi verdad.
Y no se puede encerrar
aquello que se escapa
y que llaman amar
como notas de arpa.
Solos no somos, apenas nada
tú eres mi reflejo
como de la luna la madrugada
entre mirada y mirada espejo.
Soledad que siempre estás
entre el presente y pasado
que siempre encontrarás
cuando te sientas perdido.
Ella se queda a veces en los ecos
y reduce su imagen al oído
de paisajes bellos y áticos
donde todo fue para ti querido.
Constante huída y movimiento
llevo la paz en mi interior.
¡Tú; soledad amada que siento!
a veces muero de amor.
Pedro Galera. 21-12-2017
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